Cultura, principios y valores

Una Cultura


Que nos identifica como Grupo y nos diferencia del resto.

El mundo empresarial es cada día más competitivo. Los avances tecnológicos y la globalización contribuyen a menudo a difuminar los valores, las diferencias culturales entre las personas y por supuesto, entre las empresas.

Para poder competir y ganar, en Grupo Cuñado desde nuestros inicios hemos sido capaces de formar y motivar a un gran equipo humano, el cual ha hecho posible nuestro desarrollo empresarial.

 

 

En torno a una cultura de servicio al cliente, orientada a detectar y satisfacer sus necesidades actuales y futuras, hemos creado una relación de fidelidad basada en la profesionalidad, la confianza y la eficacia.

Porque la verdadera diferencia entre las empresas reside en su factor humano, en Cuñado siempre hemos tenido claro que es aquí donde está la fuerza de nuestro Grupo.

Por Principio


 

Desde el respeto, el compromiso y la responsabilidad.

El respeto a los demás, a los acuerdos y a los plazos es el reflejo de nuestro compromiso con el proyecto, con nuestros clientes y colaboradores.

 

Nuestro negocio está basado en la profesionalidad y en la confianza de todos y de cada uno, independientemente del grado de responsabilidad.

Asumimos los compromisos, tomamos decisiones, sabiendo delegar e implicándonos todos en el negocio, creciendo y ayudando a crecer.

 

Con sólidos Valores



Queremos ser más y mejores.

Pero también tenemos unos sólidos valores que nos orientan en nuestra actuación. Valores  que compartimos con cada una de las personas que se suman a nuestros proyectos.

 

 

 

 

 

 

 

  • Integridad. Ser íntegro es ser consecuente con nuestras propias creencias y valores. La integridad es la base de la autoestima, de la confianza y del valor de la persona o del profesional. Significa también ser sinceros con nosotros mismos, conociendo nuestros límites y reconociendo nuestros errores, para poder superarnos y crecer sobre bases sólidas.
  • Innovación. La innovación es esencial para responder a las necesidades de nuestros clientes. Debemos anticiparnos, desarrollando nuevos y competitivos productos para aumentar aún más nuestra ventaja respecto a la competencia, siendo más ágiles y respondiendo con mayor rapidez a los cambios del mercado.
  • Mejora continua.  Nuestra actuación profesional está sujeta a resultados, sigue criterios de calidad y eficacia aportando valor para nuestros clientes. Porque continuamente reflexionamos no sólo en lo que hacemos sino también en como lo hacemos. Si hay una forma mejor de hacer las cosas, nuestro objetivo es encontrarla, mejorando los procesos y sumando valor a nuestra intervención.
  • Trabajo en equipo. El rendimiento de un equipo siempre será superior al rendimiento individual. No actuamos solos, no trabajamos solos. Dirigimos nuestros esfuerzos a crear sinergias con nuestros compañeros, con otros departamentos, mejorando la comunicación en todos los sentidos para que el trabajo en equipo sea una realidad.